Catalina Mena nos presenta una obra que se liga a cierta estética expresionista, que tiende a representar a los objetos visibles, de acuerdo al estado de ánimo del artista y no como una representación de tipo fotográfico.
En “Crush” se observa la presencia de una botella de gaseosa que se proyecta cuatro veces en el fondo, mientras que lo que parece ser la botella de otra gaseosa se plasma en la franja izquierda del cuadro. La insignificancia de estos objetos cotidianos, hacen posible que el espectador se concentre más bien en como ha sido resuelto la representación pictórica en la superficie plana del cuadro. Así es posible observar que el artista intervino el cuadro con la presencia de formas de tonalidades cafés que interviene a la botella y sus proyecciones sobre el fondo a la vez que el gran fondo en tonalidades azules es intervenido por pequeñas tonalidades cafés y rojas.
Año de publicación: 2002