La obra de Cousiño se encuentra ligada a la corriente estética de la “Nueva Figuración” que reflexiona en torno a la situación del hombre en el mundo, y también se encuentra cercana a la estética del Surrealismo, que pretende crear un arte genuino que se aleje de las convenciones de la razón, para explorar las posibilidades creativas de la fantasía y el inconsciente.
El amor y el cariño parecen ser el gran tema en “mujer de amarillo”, donde la artista nos presenta la íntima escena de una pareja acostada, en donde sólo se aprecia claramente el rostro de la mujer quien, con sus ojos cerrados, da la impresión de estar durmiendo plácidamente, mientras que el rostro masculino se diluye sin entregar datos sobre su identidad. La simpleza de la composición, el uso de una tonalidad monocroma (amarilla) y la simpleza formal en el dibujo, unido a la falta de detalles más descriptivos en el cuadro y a lo ambiguo del espacio pictórico, le otorga una atmósfera onírica a la obra, altamente sugestiva y profundamente evocadora.
Año de publicación: 1997