La obra de Gastón Laval se encuentra ligada a la pintura del Expresionismo, caracterizada por el uso de deformaciones del dibujo, por la fuerza y desparpajo cromático y el uso de pinceladas y brochazos febriles y sensuales sobre el soporte.
En “Gato”, el artista nos presenta a una relajada pareja que disfruta de un instante íntimo, sentada y bebiendo junto a una mesa en un entorno natural que acentúa la tranquilidad. Sin embargo, esta escena está lejos de ser una representación fotográfica de la realidad. Por el contrario, el dibujo se estructura de acuerdo a la intención expresiva del artista, por eso es fuerte, lleno de texturas y pinceladas vigorosas, mientras que los detalles o elementos secundarios pierden definición para que destaque sólo lo esencial. De igual forma el color, rico en tonalidades rojas, azuladas y amarillas, se observa saturado, lleno de fuerza expresiva y vigor sensual.
Año de publicación: 2002