La obra de este artista se encuentra ligada a la Nueva Figuración, un movimiento artístico que reivindica la figura como tema plástico.
En este caso se trata de una figuración del tipo surrealista, nutrida del personal e íntimo universo simbólico del artista. Su pintura se sitúa en un deslinde mágico donde se crea u “mundo de imposibles posibles”.
Por su parte, en El Pez Volador se da una situación fantástica donde los pájaros pueden volar y acercarse a la luna, construyendo un paisaje del tipo onírico.
Por otro lado, en un primer plano se presenta una figura humana con un cierto aire de gigante, tratada plásticamente al modo de “recorte infantil”. Precisamente, este aspecto gráfico acentúa el poder evocador del personaje, trayendo a la memoria imágenes de la niñez o mundos que se dan en la literatura infantil.
Finalmente, cabe destacar la utilización de un amplio e intenso colorido trabajando en diferentes tonalidades, acentuando aún más el carácter fantástico de la obra.
Año de publicación: 2006